viernes, 26 de mayo de 2017

AL LADO DE LA EME TREINTA

AL  LADO  DE  LA  M, 30.

En un parque de pasiones
entre rosas altaneras,
sus fuentes dan emociones
que alegran las primaveras.

Parque de Fuente del Berro
pegadito a la eme treinta,
es la parte de un gran cerro
donde el recuerdo nos tienta.

Árboles que son preciosos
hacen que brille su historia,
con jardineros celosos
de los que buscan la gloria.

El  gran poeta Aleksandr Pushkin
señor del romanticismo,
viendo su bonito perfil
comprendemos el abismo.

Bécquer soñaba un futuro
entre miradas perdidas,
algún sentimiento oscuro
fueron sus notas erguidas.

Romanticismo a raudales
entre pinos fabulosos,
con sus lagos naturales
que se vuelven armoniosos.

Reyes de España pisaron
sus jardines tan hermosos,
y holandeses gobernaron
aquellos sitios dichosos.

Entre ruidos de eme treinta
y jilguerillos cantando,
el parque tiene su renta
de ser jardín admirando.

Historias llenas de sombras
con famosos personajes,
sus cascadas hoy te asombran
sin imperar los linajes.

   G X Cantalapiedra.

jueves, 25 de mayo de 2017

EN EL PARQUE DE LA FUENTE DEL BERRO.

            EN  EL PARQUE  DE  LA  FUENTE  DEL  BERRO
En Fuente del Berro
sobre un parque inmenso,
mirando hacia el cielo
será bello el verso.

Con versos brillantes
de vivos y muertos,
hay gestos constantes
que brotan despiertos.

Bécquer y otros nombres
en los pensamientos,
para que se asombren
flores y cimientos.

Sombras del pasado
con versos al viento,
el tiempo añorado
quita sufrimiento.

Mirando a la vida,
con versos inciertos,
borrando la herida
y buscando alientos.

La Fuente del Berro
es sendero incierto,
nos hablan del hierro
al ser parque abierto.

Brisas que mañana
dejaran contento,
entre gente humana
con un claro acento.

Versos entre flores
quitan sufrimiento,
y crecen amores
sin temer al viento.

Jardines marcados
que a veces presiento,
con sueños dorados
en mí sentimiento.
    G X Cantalapiedra.

    25  - de mayo de 2017.

miércoles, 24 de mayo de 2017

SORIA Y SUS MISTERIOS

SORIA  Y   SUS  MISTERIOS

Tardes llenas de misterio
sin ser el camino largo
con brisas de cementerio
se vuelve el paisaje amargo.

Piedras que marcan solares
entre pinares altivos,
costumbres de los lugares
que tienen sus adjetivos.

Soria presiente su drama
al sentirse deprimida,
a veces lucha y reclama
sin verse jamás perdida.

El Duero marcha tranquilo
por estas tierras sorianas,
en sus reflejos perfilo
ver más bellas las mañanas.

Sentimientos que se viven
al ver los pueblos desiertos,
entre gentes que conviven
y quieren estar despiertos.

Soria llena de pasiones
que marcan sus soledades,
tierra que brinda emociones
cuando flotan las verdades.

Sendas viejas de Castilla
entre Tiermes y Numancia,
su historia fue maravilla
sin presumir de arrogancia.

Entre vientos tenebrosos
Soria rezuma leyendas,
aquellos años gozosos
dejaron sus grandes sendas.

Soria conserva misterios
en muchas de sus entrañas,
hablan de momentos serios
al vivir cosas extrañas.

     G X Cantalapiedra.
ROMPEOLAS  DE  TORREVIEJA
El Mediterráneo altivo
lanza sus grandes reflejos,
nos parece que es festivo
sí le miramos de lejos.

En la costa salinera
de la bella Torrevieja,
una mujer altanera
su figura no se aleja.

Una estatua fabulosa
nos despide con pañuelo,
la mar se siente orgullosa
al ver su brindis al cielo.

Habaneras levantinas
con olores de palmeras,
entre letras muy divinas
se presienten primaveras.

Torrevieja de cantares
con sus bellas habaneras,
existen esos lugares
que hacen dulces las esperas.

El Mediterráneo brilla
en las noches silenciosas,
notando la maravilla
de olores de mar y rosas.

Torrevieja se emociona
contemplando su rompeolas,
y el mar que nunca razona
nos deja sentir sus olas.

El paisaje salinero
es un blanco que emociona,
en su sentir marinero
Torrevieja se ilusiona.

Una figura marcando
su sentimiento más fino,
la estatua deja vibrando
a cualquier hombre adivino.

   G X Cantalapiedra.

martes, 23 de mayo de 2017

AQUELLA NOCHE LA GUADAÑA DE LA MUERTE ESTUVO AL LADO

AQUELLA NOCHE LA GUADAÑA DE LA MUERTE ESTUVO AL  LADO
Eran las once menos cuarto de la noche, de aquel 16 de agosto de 1995. En aquel pueblo soriano, los jóvenes empezaban a echar sus cuentas, de poder divertirse, sin pensar demasiado en la carretera, habían pensado ir a bailar, y al tiempo beber, en la fiesta del Burgo de Osma, donde aquella noche, los fuegos artificiales daban mucho aliciente a toda aquella comarca, de las riberas del Ucero, Abión y Duero. Sin pensarlo demasiado, aquel grupo de quince jóvenes, entre las edades de quince a veintidós años, se dispusieron a marchar en tres vehículos, la distancia era de diecinueve kilómetros, eso sí, con curvas peligrosas, y un Puente Romano, que incluso era demasiado estrecho y con curvas dentro de su recorrido, unos cien metros de largo. La ida al Burgo de Osma, fue bastante tranquila, entre los quince viajeros, ocho eran chavales empezando a vivir sus fiestas nocturnas, y las otras siete mujeres jóvenes, que en aquel ambiente se veían respetadas y queridas, todos venidos aquel pueblo de vacaciones, donde la mayoría tenían familiares, digamos casi todos a sus abuelos. La noche fue avanzando, y el alcohol haciendo su faena, los tres jóvenes conductores, con el carnet recién sacado, se pensaban que eran los reyes de la carretera, y sobre las cinco y media de la madrugada, se dispusieron volver hasta aquel pueblo, donde les esperaban sus familiares. Ya al salir tuvieron sus piques, de coches y mujeres, y cómo gallos se portaron, y faltando cómo un kilometro para llegar a la curva del Puente Romano, hoy peatonal, intentaron adelantarse, y el conductor del coche SEAT, 1430, termino en un rastrojo, donde por lo menos anduvo el coche más de cien metros, saltando y dando gritos todos los ocupantes. Aquel joven conductor, con solo diecinueve años y el carnet recién sacado, no fue capaz de dominar el vehículo, y una vez que se detuvo, los gritos y las amenazas del resto de compañeros de viaje, no se hizo esperar. Faltaban tres kilómetros para llegar al pueblo, y parecía que el día se quería abrir camino, la claridad se notaba en los rostros de aquellos, quince jóvenes que por suerte siguen vivos, aunque terminaron la mayoría andando, hasta llegar al lugar donde les esperaban sus familiares. Un pacto de silencio que llevaron a cabo entre todos ellos, hizo que la gente de aquel tranquilo lugar nunca se enteraran, aunque sin tardar muchos meses, el enfrentamiento entre jóvenes, saltara por los aires aquel compromiso, de silencio, que aquella noche pudo a ver mandado, a cualquiera de los que viajaban al cementerio. Cómo media hora antes de ellos cruzar el río Ucero, al lado del Puente del Suicida, hubo una patrulla de la guardia civil, que a todos los automóviles, les paraban para hacer la prueba de alcoholemia, a los conductores. Aunque ellos no fueron parados, ya que dicha patrulla se ve que en esas horas del amanecer, apenas circulaban vehículos por allí, y debió de retirarse del lugar, Hoy que han pasado bastantes años, de aquel amanecer, que pudo a ver sembrado de luto aquel pueblo de Soria, Solo queda el recuerdo, que apenas quieren recordar, los quince jóvenes, que cuando en la televisión, comunican noticias tan desagradables, de muertes de jóvenes en accidente, ellos piensan que pudieron aquel amanecer de agosto, a ver sido víctima de la guadaña de la velocidad inadecuada, y de conductores imprudentes, e inexpertos, que solo querían lucirse con los coches que sus padres les habían comprado, y que mejor lugar que las curvas que rodeaban al río Duero, donde el terreno es un misterio sin resolver. Hoy día un Puente nuevo, alejado del antiguo, hace menos peligroso el recorrido, aunque siempre existirá, el conductor alcohólico, que de nada le servirán los consejos, y aún menos sí quizá usara drogas. G X Cantalapiedra.     

lunes, 22 de mayo de 2017

NO QUIERO LLANTOS AMARGOS

NO  QUIERO  LLANTOS  AMARGOS
Las soledades nos atan
aunque vivamos pensando,
con momentos que desatan
llantos que sufres callando.

No quiero llantos amargos
en las noches silenciosas,
ni amores con pasos largos
que te hablen solo de rosas.

Hay soledades preciosas
que no borran los caminos,
algunas viven dichosas
olvidando tristes signos.

La soledad va cambiando
en los llanos de Castilla,
por detrás viene dejando
sonidos de maravilla.

No quieras romper los llantos
de los hombres más sentidos,
existen nombres de santos
que fueron muy reprimidos.

No quiero sentir el llanto
de niños casi de cuna,
la vida da desencanto
sí no se logra fortuna.

No busco llantos distantes
ni comedias fraudulentas,
existen muchos instantes
de ver conciencias despiertas.

El llanto del comediante
nos acerca al infinito,
hablará del dios mediante
con un amor exquisito.

Cuando los llantos amargan
y tiemblan los corazones,
hay gestos que nos embargan
con su ritmo de pasiones.

   G X Cantalapiedra.

domingo, 21 de mayo de 2017

CAMPOS VERDES DE LA SECA

CAMPOS  VERDES  DE  LA  SECA
Campos llenos de esperanza
sobre llanuras extensas,
viñas que son alabanza
entre las heladas tensas.

Un veinticinco de mayo
las heladas fueron fuertes,
La Seca tuvo el desmayo
de ver su campos inertes.

Han pasado muchos años
de aquella penosa fecha,
donde marcaron los daños
cómo una penosa brecha.

Lamentos de labradores
al ver sus campos helados,
los hielos tan destructores
fueron sueños arrasados.

Sin trabajo ni futuro
La Seca tuvo el castigo,
de ver su presente duro
y al hielo cómo enemigo.

Viñas huertas y cereales
todas sufriendo lo mismo,
los desastres naturales
llevan pueblos al abismo.

El hielo del mes de mayo
es sufrimiento y martirio,
se congela el tierno tallo
en tan penoso delirio.

Los brotes quedaron muertos,
la cosecha sin su trigo,
hubo momentos inciertos
a finales de aquel siglo.

La Seca guarda en su mente
ese clima enfurecido,
no quieren hielo presente
ni ver su campo perdido.

   G X Cantalapiedra.