miércoles, 21 de junio de 2017

LAS MISERIAS DE AQUEL HOMBRE SIN FUTURO

         LAS  MISERIAS  DE  AQUEL  HOMBRE  SIN  FUTURO
Aquel hombre sin futuro, esperando cada día ser más viejo, recordando muchos sustos y disgustos, que la vida le fue dando, inmigrante forzoso, de la Castilla Profunda, en donde su oficio de albardero, le tuvo que abandonar, al faltarle el trabajo, en los años de 1960, ya que la mecanización del campo, impedía los trabajos de aquellos hombres dedicados a fabricar aparejos, para los animales de fuerza, que eran los que movían entonces la agricultura. Su viaje hacia Madrid fue bastante solidario, un amigo de su infancia, le busco un trabajo en un laboratorio, del centro de Madrid, donde a unos doscientos metros de distancia tenía su patrona, en una pensión del Barrio de Cuatro Caminos. Todo aquel cambio de vida, le parecía bueno, aunque de vez en cuando se le venían, a su memoria algunas palabras, que él tuvo que escuchar, en su tierra natal, donde en sus años de joven, intento ser torero, cómo parece que fue su padre, que estuvo siendo parte de una cuadrilla de un torero famoso, aunque la afición la tenía en su mente, más el miedo a las cornadas y al respirar de los toros, le hicieron abandonar de su instinto de ser torero, y en aquel laboratorio, dejo sus últimos años laborales, que al cambiar de lugar su fabricación, se pudo jubilar antes de cumplir los sesenta y cinco años, pasando a ser un hombre soltero, que pasaba muchas horas en la calle, sin apenas amigos, ni personas con quien pudiera cambiar impresiones, su vida era la de un hombre sin raíces ni costumbres arraigadas, solo sus paseos por la calle de Bravo Murillo, entre La glorieta de Cuatro Caminos y Estrecho, le ocupaban parte de su tiempo, Sus idas y venidas, terminaban algunas veces, en la calle de María de Guzmán, donde era su residencia, y a la vez el lugar donde pasaba sus ratos solitario. En su mente aún llevaba las palabras que le lanzo un labrador en su tierra, a las que él contesto con ironía castellana, Fueron frases desmedidas por ambas partes, pero él las proclamaba cómo ofensivas, hacia su persona y gremio, los albarderos, que a la vez de hacer albardas, para animales de carga, también solían hacer monturas de caballos, para algún caballo que era usado por los señoritos de entonces, en la caza, y los encierros de toros en aquella zona, donde caballos y jinetes, se dejaban ver esos días de fiesta. Toda su historia se le venía a la mente, y sentía cómo un rencor, hacia algunas personas que parecían ser sus amigos, y que en aquella época de vacas flacas, ni tan siquiera le dirigían la palabra. Su muerte fue en soledad, la vida le llevo a la sepultura, con muy pocos años, sin haber cumplido los 70, años, y sin tener nadie a su lado, que le pudiera echar una mano en esos momentos tristes de la despedida. Se marchó en silencio, cómo quizá pasará aquellos días de soledad y desilusión, cuando le llego la muerte, sus viejos amigos, tan solo comentaron, se ha marchado sin avisar, quizá a ellos les llego la muerte también temprana, aunque sin esa soledad tremenda que da Madrid, cuando no te acostumbras a su vida y su forma de vivir, los amigos que en su infancia le daban la mano, solo se acordaban de él, para comentar el día en que se puso un traje vaquero, y decidió salir a torear un novillo, en la plaza de su villa natal, que por cierto era demasiado bravo,  y después de dar dos vueltas a la plaza, el novillo decidió escaparse, y fue abatido en el campo por los tiros de la Guardia Civil, quitándole el peligro que hubiera supuesto, el intentar hacer faena de torero novato,  eso y otras fantasmadas más eran incluidas en los vocabularios de su viejos amigos, que al enterarse de su fallecimiento, no le soltaban ninguna alabanza, Pero yo sé que su corazón y su mente de vez en cuando estaban, sobre la Castilla Profunda, que a veces se olvida de su pasado, y no quiere saber más que las desgracias de sus inmigrantes, Mí recuerdo es de aquel hombre, que caminaba con la cabeza mirando al suelo pero sin olvidarse de su juventud castellana.  G X Cantalapiedra.  En Madrid. 

REFRANES CASTELLANOS CON LOS TEMAS DEL VERANO

REFRANES  CASTELLANOS  CON  LOS  TEMAS  DEL  VERANO

El verano se presenta, con el calor que le resta.
Nos ha llegado el verano, con el calor de su mano.
Calores de primavera, con el verano a la espera.
Estos calores malditos, parece que sueltan gritos.
Un verano tremendista, nos habla de oportunistas.
El político y el banquero buscarán negro dinero, con el calor en las manos entre gestos inhumanos.
Verano de sensaciones, es verano de canciones, que pueden dar emociones sin muchas claudicaciones.
Los calores poco humanos, llegaron sin ser verano, sus caminos son tan vanos que les teme el más profano.
Un verano sin calores, es un hombre sin amores.
Verano rosas y flores, tienen siempre sus candores.
           Colocado en frases y refranes. 21 – 6 – 2017

martes, 20 de junio de 2017

ALICANTE Y SUS HOGUERAS.

ALICANTE  Y  SUS  HOGUERAS
En la noche de San Juan
Alicante es una fiesta,
que vive mirando al mar
y en su Castillo comienza.

Sus hogueras artesanas
son arte que allí despliega,
sin que repiquen campanas
la fiesta nadie la niega.

San Juan revive los fuegos
que en Alicante se esperan,
al tiempo llegan los riegos
para salvar sus palmeras.

Las hogueras de Alicante
saben de viejas leyendas,
con su fuego deslumbrante
arden criticas que enredan.

Hogueras que son pasiones
de las artes de esta tierra,
fiestas que dan emociones
y que nadie las entierra.

En la noche de San Juan
será la fiesta más bella,
desde el Castillo saldrá
una palmera de estrella.

Alicante se deslumbra
entre sus grandes hogueras,
y toda ciudad se alumbra
entre bonitas esperas.

Los barrios viven con arte
amando siempre su hoguera,
San Juan es punto y aparte
con el verano a su vera.

Alicante es alegría
en esta fecha armoniosa,
su clima de simpatía
hace la fiesta dichosa.

   G X Cantalapiedra.

lunes, 19 de junio de 2017

MIRAMOS AL GUADARRAMA

MIRAMOS  AL  GUADARRAMA
Miramos al Guadarrama
soñando cierta frescura,
su brisa regala calma
y quita mucha amargura.

El horizonte marcando
las cimas de sus colinas,
al tiempo que va dejando
ciertas brisas muy divinas.

En sus paisajes de sierra
se concentran maravillas,
algún recuerdo de guerra
en sus sendas más sencillas.

En Guadarrama se entierra
alguna historia pasada,
que la mantiene su tierra
al tiempo que es evocada.

Pinos de la lejanía
entre piedras portentosas,
su sierra da fantasía
y hace más bellas sus rosas.

Guadarrama de pasiones
con sus caminos soñados,
piedras que te dan lecciones
en momentos anhelados.

Madrid mirando sus cimas
en los días calurosos,
puede que cambien los climas
en sus montes armoniosos.

Guadarrama de leyendas
con sus frases castellanas,
tiene caminos y sendas
que dicen que son más sanas.

La sierra como testigo
de su pasado guerrero,
su frescura no es castigo
ni le da rango altanero.

    G X Cantalapiedra.

domingo, 18 de junio de 2017

EL SOL QUEMABA SOBRE LA LLANURA CASTELLANA.

EL  SOL  QUEMABA  SOBRE  LA  LLANURA  CASTELLANA
En aquel día del mes de julio, del año mil novecientos cincuenta y cinco, el sol abrasaba, sobre las llanuras de Castilla, Algunos rastrojos de cebada, soltaban fuego de su suelo, los trigos Aragón, Candeal y mocho, estaban secándose a pasos agigantados, El cielo azul prevalecía, y algún viñedo en la lejanía, parecía soltar brisas de verse con sequedad. Más aquella tarde sobre las cuatro, empezó a notarse una formación de nubes de tormenta, que no tardarían mucho tiempo en descargar agua y granizo, llevándose el calor tan enorme de aquellos días de verano. El cielo empezó dando relámpagos constantemente, y las nubes empezaron a descargar, los labradores de la profunda Castilla, se encomendaban a Santa Bárbara, para que protegiera sus cosechas, de aquel granizo helado y dañino, algunos incluso tenían la costumbre, de poner velas a sus santos, para que les diera la lluvia, sin tener esa fuerza demasiado dañina, para las cosechas que aún estaban por recogerse, ya que entonces el campo agrícola, no estaba demasiado mecanizado, solo alguna maquina segadora, campaba por aquellos lugares, y las eras eran el lugar de cita de las familias campesinas. Aquella tormenta duro cómo una hora, que fue terrible, ya que cayeron cómo unos cuarenta litros por metro cuadrado, las calles parecían lagunas, y los lavajos de aquel término se llenaron de agua y granizo, de la tormenta. Luego al rato de dejar de caer agua, los labradores echaban sus cuentas, de perjuicios y daños, saliendo al campo para ver sus viñedos y trigos aún por segar. Parece que los daños no eran lo mismo, cada pago o termino, había sufrido de distinta manera, los relámpagos fueron muy grandes, y un poco antes de descargar la tormenta, los guardas del campo, lanzaron varias bombas sobre la tormenta, desde diferentes casetas recién construidas para dicho efecto. No se sí fue las bombas, pero las nubes negras soltaron su carga, que algunos lugares, fueron dañinas, incluso los melonares de aquella época, les dejo casi rasos, con sus hojas todas agujereadas, y sus gigantas y calabazas dañadas, Los lamentos de aquel valle, se repetían en sus calles, donde toda su población vivía de la producción agrícola. Después de pasar varios días, oímos contar cómo los animales, incluido las gallinas en los corrales, y perros y gatos, antes de iniciarse la tormenta, se refugiaban en los interiores de las viviendas, y los burros y acémilas en el campo, se encogían sus cuerpos, dando la espalda a la tormenta, que parecía venir del suroeste, temblando sobre todo los asnos, que sus orejas grandes, las colocaban en posición de que no les entrara agua en ellas. Contaban algunos segadores, de su temor a los rayos, ya que sus hoces, las alejaban de los refugios recién montados con haces de cereales, y las introducían en sus fundas, para evitar la llamada a los rayos que aquella tarde fueron cantidad. Fue una hora terrible,  la tormenta dejo sus huellas, arrastrando tierra en las laderas, y haciendo mucho daño en las parvas de las eras, donde la cebada trillada, estaba en montones sin apenas limpiar, y sobre todo en los majuelos, viñas, que tuvieron que azufrar y sulfatar días después. Estos recuerdos de infancia, se quedan siempre enganchados al cerebro, y aunque estés muy lejos de la Castilla Profunda, siempre que aparece una tormenta grande, se vienen corriendo a tu mente, para hacer comparaciones, de los daños y de la fuerza del granizo, sobre los productos del campo. Aunque jamás pude pasar más miedo, con una tormenta, que el día 31 de mayo de este mismo año, en la autovía del Mediterráneo, sobre las siete y media de la tarde, entre Chinchilla y Almansa, el granizo pegando en el parabrisas, del coche que conducía, era nula la visibilidad, que pase durante más de veinte minutos, el susto fue morrocotudo, los coches y camiones parados en los arcenes, y yo sin tener una salida que me pudiera dar tranquilidad, el asfalto cubierto de granizo y agua, fue fatal.   G X Cantalapiedra.  

sábado, 17 de junio de 2017

CALORES SIN SER VERANO

CALORES   SIN  SER  VERANO
Madrid sufriendo calores
que son de puro verano,
hoy notamos los sudores
de este calor inhumano.

El asfalto reluciendo
nos quiere marcar la fecha,
en que vamos padeciendo
con este calor de brecha.

Sin dejar la primavera
Madrid respira verano,
el sol a veces no espera
al darnos calor temprano.

Las noches arrastran penas
con sus calores no sanos,
estos tiempos son condenas
que sufrimos los humanos.

Madrid temiendo la noche
que pueda causar estragos,
habrá quien haga reproche
al pasar amargos tragos.

Este calor tempranero
que el tiempo nos ha arrastrado,
debe ser el compañero
del infierno trasladado.

Miramos la luz del día
entre los tristes estragos,
el calor no da alegría
y vuelve a los seres vagos.

Madrid respira calores
y lo sufren sus asfaltos,
el tiempo nos da sudores
envueltos en grises llantos.

Viene deprisa el verano
para marcarnos sus pasos,
este calor tan insano
tan solo nos da fracasos.

   G X Cantalapiedra.  

viernes, 16 de junio de 2017

EN LA PLAYA DEL POSTIGUET

EN  LA  PLAYA  DEL  POSTIGUET
Alicante da emociones
haciendo alegres mañanas,
su playa da sensaciones
de ver las vidas más sanas.

Su Castillo es el reflejo
de un pasado belicoso,
y en su ambiente no hay complejo
viendo el presente dichoso.

Entre brisas armoniosas
El Postiguet va brillando,
sus palmeras orgullosas
parece que están soñando.

Las olas marcan veredas
que el Mediterráneo activa,
la playa tiene sus sendas
entre arena que motiva.

El Postiguet con pasiones
de ser la playa elegida,
sus entornos dan lecciones
viendo la ciudad erguida.

El sol calienta la arena
dejando calores fuertes,
El Postiguet quita pena
y va sembrando alicientes.

El mar se siente testigo
de verdades y dulzuras,
nadie piensa en el castigo
de algunas raras locuras.

La playa se va llenando
de corazones sentidos,
y el calor viene marcando
sus momentos distinguidos.

Alicante da razones
de ser tierra de acogida,
con amores y pasiones
que dan sabor a la vida.
                                          G X Cantalapiedra.