sábado, 30 de mayo de 2015

SEGADORES DE ESPERANZAS

SEGADORES DE ESPERANZAS Las palabras quedan rotas si se rompe la esperanza, hay quien las llama derrotas sin querer hacer balanza. Segadores de esperanzas van en la vida surgiendo, ellos hablan de añoranzas al tiempo que van mintiendo. Corren vientos de malicia sobre los campos de España, y no es ninguna delicia vivir con tanta patraña. Segadores de esperanzas llenos de palabras rudas, siempre predican bonanzas en sus conclusiones crudas. Nos quieren vender su mundo sin dejarnos nada claro, más se les nota el absurdo de todo su rumbo raro. Segadores sin destino que van rompiendo ilusiones, tienen el penoso signo de romper las emociones. Sus palabras van rompiendo hermandad y convivencia, ellos viven ofendiendo a toda santa paciencia. Nada les frena en la vida para conquistar sus sueños, juegan siempre su partida entre momentos de empeños. Segadores que machacan los sembrados de esperanza, sus sentimientos atacan al que predique templanza. G X Cantalapiedra.

viernes, 29 de mayo de 2015

TEATRO DE LOS JUBILADOS DE IBERIA

TEATRO DE JUBILADOS DE IBERIA, NUESTRO APLAUSO MERECIDO. Con la sonrisa en la boca y un ambiente de primera, la mente parece loca sin importarle la espera. El escenario se agranda cuando se escuchan las voces, el artista hace demanda con sus penas y sus roces. Entre sonrisas burlonas y frases entrometidas, los artistas solucionan muchas penas reprimidas. Sentimos cerca la vida en cualquier raro escenario, hay mucha gente perdida que conoce su calvario. El artista lo presiente queriendo dar emociones, su personaje lo siente dándole sus sensaciones. Con el corazón erguido si la mente esta pensando, dejas de sentirte herido al tiempo que vas soñando. El escenario reluce con sus brillos de pasiones, mientras el artista luce su recital con amores. Las palabras salen solas cuando se viven los dramas, son lo mismo que las olas que acarician a las damas. Aplausos de despedida por su brillantez serena, en esta tarde elegida si que se anulo la pena. G X Cantalapiedra.

CUANDO SE HUNDIAN LAS BODEGAS Y SUS CASAS EN LA SECA, 1962

CUANDO SE HUNDIAN LAS BODEGAS Y SUS CASAS EN LA SECA 1962 Años llenos de lamentos con las bodegas hundidas, La Seca paso momentos de ver sus casas perdidas. Eran gritos de tristeza en aquel ambiente tenso, nadie notaba pereza cuando el ruido se hizo intenso. Con las aguas silenciosas los ruidos se entrelazaban, en sus horas temblorosas muchas casas se arruinaban. Los manantiales subidos eran peligro constante, fueron años deprimidos con el miedo por delante. Vecinos que vigilaban las aguas de sus bodegas, en su corazón llevaban sentir el peligro a ciegas. Casas que fueron hundidas por las aguas subterráneas, penas de cosas perdidas que nunca fueron foráneas. Años que dejaron huella en la Villa lasecana, su historia no era tan bella aunque su gente fue humana. Lasecanos convencidos de saber sufrir los daños, no se dieron por vencidos en aquellos tristes años. La Seca tiene su historia que nunca debe olvidarse, no fueron años de gloria pero debe recordarse. G X Cantalapiedra.

jueves, 28 de mayo de 2015

PERDIENDO LAS ESPERANZAS

PERDIENDO LAS ESPERANZAS Aquella noche del mes de agosto, se presentía el miedo en aquel pueblo, que siempre fue tranquilo. Pero la llegada de una camioneta, puso al vecindario en pie de alerta. No había pasado ni diez minutos de su llegada, cuando los pasos de gente uniformada y haciendo sonar sus botas, dieron a la gente de aquella localidad ponerse a la defensiva, sonaron golpes sobre alguna puerta, llamando por su nombre a ciertos vecinos, que en aquellos momentos abandonaron su pueblo, por las partes de atrás de sus casas, el monte se encontraba no muy lejano, y todos al unisonó, decidieron marchar a esconderse allí, Pronto los hombres uniformados, golpearon las puertas y sacaron a sus moradores hacia el centro del pueblo, pero no a sus hombres que en el silencio de la noche caminaban buscando la oscuridad para no poder ser detenidos, el sufrimiento fue grande para niños y mujeres, algunos de los hombres uniformados, llevaban correas de piel, con lo que azotaban a niños ancianos y mujeres, sin dejarles ni preguntar el por que tenían que sufrir esa grandes humillaciones. Los vecinos del pueblo consiguieron llegar hasta el monte que no estaba muy lejos del pueblo, allí decidieron adentrarse entre los pinos y encinas, para conseguir estar escondidos, ante la temida presencia de aquellos que su intención hubiera sido fusilarles. Pronto amaneció y esperaron a ver que había pasado, no tardaron mucho en ver llegar a un anciano, que con la cara marcada de golpes y moratones, les venia avisar de lo que había pasado en aquella terrible noche en su pueblo. Todo parecía una horrible masacre, alguna persona había sido ahorcada por guardar su silencio de compromiso, y el miedo flotaba en el ambiente de las personas que habían sobrevivido a dicho allanamiento. Los hombres del monte decidieron seguir caminando hacia la desesperación de buscar algún lugar un poco más seguro. Después acordaron que al anochecer volverían a su pueblo, y con herramientas de trabajo, tratarían de hacer frente aquella gente uniformada, aunque parecía una locura lo que ellos pensaban. Pero el futuro estaba demasiado dudoso, no podían seguir escondidos entre los pinares y arbustos, sin comida ni agua. Al llegar al pueblo ya era de noche, las calles estaban desiertas, entonces cada cual trato de buscar la entrada de su casa, por la parte trasera, para no ser vistos por los vigilantes uniformados. No habría pasado ni diez minutos, empezó un flamante fuego en un pajar, entonces sonó la campana de la iglesia llamando al personal para apagar dicho incendio. El fuego pronto de nuevo se inicio en otro pajar distante, el humo y el olor a paja quemada, se dejaba notar sobre todo aquel pueblo que esperaba cualquier cosa de aquellos uniformados fanáticos, nadie sabia nada de nada, pero cada cual trato de vengarse de aquellos hombres sin conciencia, que tanto daño habían traído aquel tranquilo pueblo, la muerte parecía el único sentido de su sed de hacer daño, las hoces y pinchos funcionaron, y los tiros sonaban por todas partes, los heridos y muertos se veían por sus calles, y la desesperación de sus habitantes era tremenda, fueron horas de miedo y terror, cuando amaneció el nuevo día, aquel tranquilo pueblo, contaba los muertos por sus calles, las mujeres que aun estaban vivas, buscaban a sus seres queridos, sin poder algunos ni siquiera reconocerlos, el alcohol y la gasolina, había servido para aniquilar a los uniformados salvajes y asesinos, que trataron de romper la paz de aquel tranquilo pueblo, y que la noche que ocuparon, solo les dio placeres de muerte y violaciones a mujeres, por eso la noche siguiente los hombres de aquel pueblo vengaron sus vidas a costa de encontrar también la muerte, pero dejando a los uniformados, siendo pactos de las llamas y de herramientas de trabajo agrícola. Nada seria igual en aquel pueblo, algunos niños ya nunca serian felices, al faltarles el padre o la madre, en tan terrible matanza. Aunque en su interior tuvieron la suerte de ver como los asesinos del pueblo, caían sin poder realizar más horribles crímenes. G X Cantalapiedra.

SOÑANDO CON ALICANTE

SOÑANDO CON ALICANTE Las olas vienen con calma en la costa de Alicante, aunque dicen tener alma en su transcurrir constante. El Mediterráneo brilla con reflejos de palmera, parece una maravilla en tiempos de primavera. Alicante te enamora si recorres sus caminos, serás feliz cualquier hora cuando conozcas sus signos. Playas que lucen arena con ese sol de esperanza, ambiente que quita pena cuando se vive templanza. Con la mirada en el cielo queriendo sentir la brisa, Alicante da consuelo al compas de la sonrisa. Paisajes que dejan huella con sus palmeras al viento, su costa se vuelve bella con luces de sentimiento. Alicante no se olvida aunque sufras la distancia, es una tierra querida con sabores de elegancia. Las olas como testigos de esta tierra marinera, que sabe sufrir castigos haciendo dulce la espera. Alicante me emociona con sus brisas especiales, en sus fiestas explosiona entre ninot naturales. G X Cantalapiedra.

HISTORIAS DE LA VILLA DE LA SECA

HISTORIAS DE LA SECA Se amontonan las leyendas sobre mi sufrida villa, donde no existen prebendas para su gente sencilla. La Seca con sus misterios siempre parece tocada, hablan de momentos serios con historia marginada. Algunos están de paso dejando huellas marcadas, La Seca no es un fracaso entre sus gentes honradas. Pasan los años deprisa sin apenas darnos cuenta, pensando si existe brisa de ver que la duda aumenta. Historias que son leyendas para marcar diferencias, La Seca no quiere sendas que sufran interferencias. Sobre mi villa tranquila vienen buscando futuro, luego su vivir perfila que viven un mundo oscuro. La Seca lo está sintiendo cuando pregonan su nombre, al tiempo que van diciendo mucha historia con renombre. Historias que están volando y dejando sufrimiento, al viento le van contando que en La Seca hay sentimiento. Historias que dejan llanto sobre las gentes honradas, algunas son desencanto que parecen ya borradas. G X Cantalapiedra.

miércoles, 27 de mayo de 2015

AQUEL ANTONIO MACHÍN

AQUEL ANTONIO MACHIN Entre versos y canciones sonaba Antonio Machín, era brisa de emociones dentro del mejor jardín. Los ángeles desde el cielo le marcaron su camino, para darnos el consuelo de su cante tan divino. La Navidad en sus ecos hacían la fiesta hermosa, su sentir eran los flecos de su voz tan deliciosa. Las canciones eran dramas en los bailes de boleros, lloraron algunas damas con sentimientos sinceros. Aquella voz de lamento sonaba dando alegría, y dejaba su contento con su perfecta armonía. Machín con sus dos maracas era orquesta deliciosa, sus ecos fueron las tracas de alguna verbena hermosa. Sentí su marcha temprana aunque nos marco camino, siendo su voz tan humana le vi como un adivino. Escuchando sus canciones con letras que son leyendas, me lleno de sensaciones que me quitan ciertas vendas. Machín cantando a la vida esa escuela dolorosa, tuvo su ruta elegida buscando siempre su rosa. G X Cantalapiedra.