miércoles, 6 de noviembre de 2019
ANTE LA TUMBA DE MIGUEL HERNÁNDEZ
ANTE LA TUMBA DE MIGUEL HERNÁNDEZ
Quisieras cambiar la historia,
si naciste siendo obrero,
la muerte nunca fue gloria
para el pobre jornalero.
Claveles llenos de vida
en su tumba de Alicante,
atrás dejamos la herida
de aquel hombre tan brillante.
Rosas rojas de leyendas
en aquel gran cementerio,
versos que tienen las riendas
de aquel momento tan serio.
Gentes que siguen mirando
las luces de las estrellas,
su tumba va recordando
cantidad de historias bellas.
Con la mirada muy fija
de mis ojos de esperanza,
parece que el tiempo exija
saber versos de alabanza.
Palmeras entre cipreses
siguen marcando su danza,
la vida tiene reveses
que no pueden ser templanza.
Cuando visito su tumba,
la mañana siempre es clara,
sobre mi mente retumba
su historia que no fue rara.
Pisar en el cementerio
para conocer su ambiente,
es buscar ese misterio
que tengo siempre presente.
Treinta de Octubre pensando
en su final inhumano,
al respirar vas notando
aquel morir tan insano.
G X Cantalapiedra. . Miguel, nació el 30 de Octubre de 1910. Murió en la cárcel de Alicante, el 28, de marzo de 1942. .. 30 – 10 – 2019.
LAS HERENCIAS LASECANAS
LAS HERENCIAS LASECANAS
Pueden pasarse los años,
pueden quedar muchas cosas,
puede que salgan los daños
con sus frases horrorosas.
Esas herencias malditas
que castigan a los nietos,
algunas gentes las gritan
sin poder quedarse quietos.
Si el abuelo fue borracho
el hijo siempre lo hereda,
aunque fuera un buen muchacho
nadie en su fama se enreda.
Cuando robaba el abuelo
el nieto tiene su vela,
y nadie le da consuelo
ni quiere guardar su esquela.
Si el abuelo fue cacique
el nieto sigue su esquema,
no le importe verse a pique
ni tener algún problema.
Herencia de mal nacido
con faroles y sentencias,
el orgullo no vencido
siempre deja intransigencias.
Algún abuelo asesino
no tuvo nunca clemencia,
y nadie le vio divino
ni buscó su competencia.
Se heredan las propiedades
de los viñedos gozosos,
y con ellos falsedades
de otros tiempos no dichosos.
Lasecanos que supieron
clasificar las ofensas,
en la villa sorprendieron
viviendo jornadas tensas.
G X Cantalapiedra.
martes, 5 de noviembre de 2019
ALMANZOR EN LA RIBERA DEL DUERO
ALMANZOR EN LA RIBERA DEL DUERO
Las lanzas fueron marcando
sus batallas destructoras,
a El Duero fueron dictando
algunas costumbres moras.
Simancas con Tordesillas
sufrieron sus tristes horas,
los caballeros con sillas
tan solo a su dios imploran.
Arrasando la cultura
de las tierras castellanas,
Almanzor entre amargura
borró costumbres cristianas.
Sobre los Campos de Soria
dejo sus huellas de muerte,
marcando tan mala historia
le vino fatal la suerte.
Almanzor dejando horrores
en sus penosos caminos,
a la vez logró temores
en sus más penosos signos.
Camino de Compostela
arrasando el cristianismo,
su guerra marcó la estela
de no usar el humanismo.
Por Tordesillas el Duero
le mancho de sangre humana,
en su ambiente tan guerrero
llevo gente musulmana.
Medinaceli su tumba
que fue tiempo visitada,
en las leyes siempre abunda
mucha memoria guardada.
Almanzor siempre guerrero
con sus tropas veneradas,
aquel tiempo junto al Duero
dejo sus huellas grabadas.
G X Cantalapiedra. Años de 987, al 1002.
5 – 11 - 2019
AQUEL JOVEN CAMPESINO DE LA MANCHA
AQUEL JOVEN CAMPESINO DE LA MANCHA
El año de 1964, aquel joven con tan solo 18, años, abandono su tierra Manchega toledana, para empezar una nueva vida en la capital de España. El apenas sabia otro oficio, que el de trabajar las viñas y olivas de su tierra, pero al sentirse joven decidió, salir a buscar una nueva vida, eso sí, antes de salir de su pueblo, como dirían los castizos manchegos, tuvo la osadía de tratar de salir con una joven de su calle, pero con unos padres ricos y encima ser hija única, que la proporcionaban toda clase de lujos de entonces, la joven una noche anterior de su marcha, le recrimino que solo era un vulgar campesino, y que ella no le quería ni escuchar. Aquel joven se sintió defraudado, el intentaba desarrollarse en la vida con su esfuerzo y trabajo. Pero el rechazo frontal de aquella vecina, le había dejado por el suelo su moral. Entonces sin dudarlo, inicio su marcha a la gran ciudad, de Madrid. Donde comenzó trabajando en un garaje, y desde allí a una fábrica importante de coches, todo su recorrido se fue desarrollando sin muchos problemas, y sin pisar apenas su pueblo, donde tenía guardado aquel mal recuerdo de amores. El servicio militar obligatorio, le llevo a ser chofer de un coronel, y al salir de allí licenciado empezó su vida de trabajador en fábrica. La vida le fue sonriendo, incluso tocándole la lotería, y empezando negocios mayores en garajes y talleres, más de vez en cuando, pensaba en su pueblo, en aquella moza, guapa y salerosa, que no le hizo el menor caso, y que con el tiempo ella se llegó a enterar de sus posesiones económicas, y de la chulería que tenía cuando regresaba a su pueblo, del que se marchó como diría un paisano de él, con una mano de tras de la otra, y sin apenas dinero, pero muchas veces aquel joven ya mayor, lo que quería era darle un corte de mangas, a la joven que ya era una señora mayor con nietos, Todo aquello quedaba entre los dos, ya que nadie sabía que había recibido unas calabazas amorosas hacía años. Y el amargor de aquel fracaso de joven de dieciocho años, continuaba en la mente del aquel triunfador en Madrid, que no pasaba de ser un inmigrante fanfarrón, para los conocidos de su edad, en aquel lugar de La Mancha, que como el diría cierta vez cuando fue joven. Un pueblo de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme. Pero donde un día del mes de agosto, del año 2000, intento comprarle al marido de aquella mujer a la que él había pretendido, todas sus fincas o sea su capital de labrador, el marido le comento a su esposa el detalle tan atrevido de aquel inmigrante, con el que su marido nunca tuvo amistad, La esposa le grito al marido. “Ni se te ocurra venderle nada a ese creído fanfarrón, que sabrá dios de donde saco el dinero, aquí solo tenía caspa en la cabeza, y miseria en su casa de trabajador de viñas, incluso ni gorra tuvo algunas veces por falta de dinero. Aquellas palabras encendidas de la mujer, le hicieron pensar a su marido, que nunca supo nada de aquel encuentro de los dos jóvenes en su propia calle. El destino les ponía frente a frente, el inmigrante mucho más rico que ella, que tan solo mantenían lo que heredaron de sus padres al morir de mayores, La vida se puso muy difícil para la mujer, teniendo que ocultar el porqué de sus respuestas tan duras. El joven ya mayor continuo visitando su pueblo y haciendo alarde de ser un hombre rico, aunque sus amigos de la infancia pasaban de él, al verle tan echado para adelante, y seguían con sus familias unidos, sin apenas dar explicaciones, de aquel joven que soñaba con ser un vengador, y que tan solo lograba, poner cabreados algunos vecinos suyos. La vida es así de dura y cruel, y los inmigrantes sabemos los calvarios que sufrimos algunas veces, pero debemos de dejar diferencias económicas aparte, LA FELICIDAD NO SE COMPRA CON EL DINERO… G X Cantalapiedra..
SOÑABA VOLVER A EL BURGO DE OSMA
SOÑABA VOLVER A EL BURGO DE OSMA.
Fueron sueños repletos de constancia,
con sus signos de llanto y tradición,
supo el viento marcar la intolerancia
de una tierra que amo su religión.
Los caminos de su penosa marcha
a otra tierra la dio su comprensión,
el destino que a veces nos engancha
es un signo de dura incomprensión.
Y soñaba volver a El Burgo de Osma
rodando en los caminos de pasión,
sin querer escribir jamás la coma
fue ese loco que busca su nación.
Las pasiones se vuelven medio locas
cuando buscas amores y emoción,
presintiendo las fuerzas de las bocas
que buscan bajo el suelo su expansión.
Nadie puede romper esas murallas
que la vida muchas veces nos marcó,
ni querer en sus calles poner vallas
con los ecos de un pueblo que tembló.
Y soñando volver al Burgo de Osma
esperando vivir su religión,
La Cruz del Siglo allí sobre la loma
despertaron por siempre su ilusión.
Escuchando de lejos las campanas
de ese Burgo cargado de emoción,
soñando con vivir esas mañanas
donde piensas que tienen sensación.
Los amigos de siempre le esperaban
protegidos del frío en un salón,
en sus mentes quizá no calculaban
las nostalgias del sufrido corazón.
Las palabras que son del romancero
dejan huellas de mucha entonación,
en El Burgo se siente hasta el Ucero
con un canto que da satisfacción.
G X Cantalapiedra.
HISTORIAS DE PONTEDEUME SIN CONTAR
HISTORIAS DE PONTEDEUME SIN CONTAR
Dicen que vuelan las meigas
de La Profunda Galicia,
y que los campos les riegan
con dulzuras y primicia.
Puede que antaño volaran
desde las altas laderas,
y sus historias quedaran
entre sueños de praderas.
Historias de viejas sombras
con sus malditos pesares,
hoy recordarlo te asombras
al ver feliz los hogares.
Nieblas en viejos caminos
donde se pierde la tarde,
hablan de brillos divinos,
mientras que él cielo no arde.
Historias de muchos siglos
con sus serias sensaciones,
luchas con hambre y sigilos
y penosas maldiciones.
Es La Profunda Galicia
la que sabe de temores,
sin borrar esa delicia
de sus bonitos amores.
Meigas que fueron buscando
comida para su gente,
y el pueblo fue maltratando
en aquel sufrido ambiente.
Mezclando ciertas culturas
de poderes naturales,
curaban las amarguras
de las formas más normales.
Hierbas que son curanderas
de los males primitivos,
con historias verdaderas
que tuvieron sus motivos.
G X Cantalapiedra.
CUANDO AMARRAMOS A UN PUERTO
CUANDO AMARRAMOS A UN PUERTO
Cuando la vida se amarra
a cualquier lugar del mundo,
el pensamiento se agarra
sin ver penoso su rumbo.
Sin preguntar los motivos
ni las raras intenciones,
nadie conoce adjetivos
que arreglen las negaciones.
Cuando amarramos a un puerto
buscando cambiar de vida,
notamos como un aliento
de ver la tierra elegida.
Las amarras de Alicante
se divisan cada tarde,
es sentir cierto semblante
de no vivir nada en balde.
Amarrado a las palmeras
con sus caricias de vuelo,
sintiendo las primaveras
que siempre te dan consuelo.
Las amarras de Alicante
no precisan muchos hierros,
las puedes tener delante
y no percibir encierros.
La menta te va marcando
tus senderos de armonía,
y vas contento cantando
tu fabulosa alegría.
Las amarras las adoras
al vivir en compañía,
son señales seductoras
que alegran tu fantasía.
Sueles mirar sus colinas
como buscando testigos,
y vives horas divinas
sin percibir enemigos.
G X Cantalapiedra.
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