lunes, 4 de noviembre de 2019

LLEVABA VEINTE CAMISAS

LLEVABA VEINTE CAMISAS Llevaba veinte camisas compradas con su dinero, lanzaba ciertas sonrisas sin querer ser pendenciero, Supo de noches de farra como formal caballero, y con sus brazos en jarra anduvo de aventurero. Quiso vivir muy deprisa, sin entender de ropero, y alguna rota camisa le marcaron el sendero. Aquellas veinte camisas, y aquel bonito sombrero, siempre mirando las prisas de su mundo siendo obrero. En una noche de juerga cuando se funde el dinero, su mente se le despliega y hace un trato pendenciero. Llevaba veinte camisas, no le faltaba el dinero, y tuvo las buenas brisas de un emigrante soltero. Hablan de veinte camisas, por las orillas del Duero, nunca quiso hacerlas trizas ni sentirse un hombre fiero. Los caminos de Castilla fueron puros romanceros, y su gente más sencilla eran buenos jornaleros. Veinte caminas llevaba, todas con un alto precio, en su vestir disfrutaba sin sentirse nunca necio. G X Cantalapiedra.

LAS PROMESAS SIGUEN VIVAS

LAS PROMESAS SIGUEN VIVAS De poco valen los besos y las altas confesiones, si te causan retrocesos envueltos en confusiones. No le cuentes a tu amigo tus sueños de enamorado, se volverá tu enemigo al ser amor encantado. No pregones tus delicias ni sueltes exclamaciones, los amores con primicias son los que dan emociones. Una mujer no es florero de un labrador con agallas, debieras ser el primero que no busques negras trallas. En los rasos de La Mancha se notan los vendavales, y el amor cuando te engancha son caricias naturales. Las promesas siguen vivas aunque las azote el viento, muchas dudas se motivan al conocer sufrimiento. La Mancha tuvo promesas que se marcharon soñando, dicen que fueron sorpresas dejando gritos clamando. Hay promesas y destinos que el alma las va guardando, con sus tristes desatinos dejo vidas machacando. Los soñadores manchegos buscan luz en las tinieblas, sin hacer sufridos ruegos temen a las frías nieblas. G X Cantalapiedra.

VENGO AL MAR MEDITERRÁNEO

VENGO AL MAR MEDITERRÁNEO Siento en el pecho su fuerza que arrastra barcos y arena, en el mar se despereza el contorno de la pena. Miro sus olas tranquilas hacer la mañana buena, los bañistas hacen filas andando sobre la arena. Alicante les recibe sin poner nunca barreras, sobre la arena se escribe la libertad sin quimeras. Hay palmeras que motivan sus tardes de dulce espera, cuando los sueños se activan el calor viene a tu vera. Entre la brisas marinas hay mentes que siempre flotan, en ciertas horas divinas los corazones lo notan. Estas olas de esperanza sin poner dudas ni pegas, son un tiempo de templanza donde las mentes despliegan. Vives soñando caricias sin entender de fronteras, solo percibes delicias en estas tierras costeras. El sentimiento flotando sobre las playas de arena, el ser humano pensando que aquí no quiere condena. Alicante es la delicia con clima de primavera, alguna nueva caricia puedes llevar a tu vera. G X Cantalapiedra.

EN CALPE SE ABUSA DE LOS PRECIOS DEL AGUA.

EN CALPE SE ABUSA DE LOS PRECIOS DEL AGUA Cuando se suben los precios sin respetar ciertos moldes, a veces nos llaman necios y luego siempre se esconden. Restaurante de la playa, que le llaman La Granada, el precio te pone a raya y no protestes por nada. Un litro de agua corriente que apenas se ve la marca, en aquel sumiso ambiente la cartera te desmarca. Dos cincuenta por un litro, le dije “Vaya Granada”. Hay que hacer un monolito si ves agua regalada. Hay gallinas ponedoras, pero que no tienen labia, y gentes muy soñadoras cuando vas a comprar agua. Gallinas con huevos de oro, Calpe fue costa encantada, algunos no ven decoro dando al pueblo mala fama. Con la soberbia en los labios en la tarde terminada, se quedan los niños lacios con el agua tan cobrada. Habrá que coger del grifo el agua tan aclamada, así seguro que es fijo que no pagas su primada. Calpe contiene misterios en lugares de terrazas, algunos con precios serios que son perfectas mordazas. G X Cantalapiedra.

LAS NOCHES DE MISTERIO EN PONTEDEUME

LAS NOCHES DE MISTERIO EN PONTEDEUME En las noches de clamores entre vientos dislocados, dicen que vuelan rencores con sus pasos enfadados. No es una noche de meigas, ni es un camino embrujado, las brisas que nunca pliegan tienen el camino andado. Estas noches de pasiones envueltas en sobresaltos, puedes ver las negaciones de algunos penosos llantos. Noches que cierran octubre, que son noches de Los Santos, donde se pone la lumbre y ves calores de encantos. En La Galicia Profunda entre sonidos de llantos, sobre su tierra no abunda los ecos de ciertos cantos. En estas noches sagradas con misterios enterrados, se perciben las andadas de algunos hombres marcados. Hay misterios en la vida que caminan silenciados, sin conseguir ver vencida esa noche de endiablados. No bajes hacia la ría, que el Puente sigue angustiado, al ver la noche tan fría todo parece escarchado. Estas noches de misterio con las nieblas de su lado, el monte se pone serio al sentirse marginado. G X Cantalapiedra.

BAÑIST LIMPIANDO LA SUCIEDAD DE LA PLAYA DEL POSTIGUET

BAÑISTA LIMPIENDO LA PLAYA DEL POSTIGUET Las promesas quedan lejos con limpiezas de las playas, tan solo vemos reflejos de algunas penosas rayas. Una bañista con bolsa recogiendo la basura, donde en la playa rebosa y anula cualquier cultura. Hay que cambiar las costumbres que hacen la playas tan sucias, dicen que a veces descubres muchas y malas astucias. Alicante con belleza que se debe de ir cuidando, y no permitir torpeza de quien lo va maltratando. Las playas son esa fuente que el turismo va dejando, esta autoridad presente debiera de ir valorando. Las butacas se defienden con medidas de grandeza, hay veces que no se atienden cometiendo su pereza. No valen grandes discursos, ni sirven frases graciosas, el pueblo ve los abusos y las cosas horrorosas. Las mentiras van flotando sobre tranquilas arenas, al tiempo que vas notando que la playa tiene penas. Una bañista limpiando la suciedad de la arena, mucha gente iba mirando por si fuera una condena. G X Cantalapiedra. 28 – 10 - 2019.

LA FELICIDAD RONDO SUS PUERTAS

LA FELICIDAD RONDO SUS PUERTAS Aquella noche del patrón de la Villa, del año de 1967, el joven soldado se dirigía con una mujer de una edad superior a él en diez años, que desde niño siempre la había tenido en estima, y que muchas noches pensaba en ella como su futura mujer, Sus sueños aquella tarde noche, se veían cumplidos, pudo bailar con ella casi toda la tarde, y al acompañarla a su domicilio, que era el de los padres de la joven, labradores de por vida. El joven la pudo decir, todo lo que llevaba en su interior, y proponerla casamiento al salir del servicio militar obligatorio, y llevarla con él a la tierra Vasca, mejor dicho a Baracaldo. La mujer que siempre había sido muy bella, no le negó nada de aquel recital de buenas y bonitas palabras, tan solo que el tiempo diría lo que les esperaba en el futuro. Aun le quedaban al joven tres días de permiso del ejército de Franco, que aprovechó al máximo viéndose a diario en aquella Villa que los rumores volaban. Y sin tardar demasiado, un solterón labrador y ganadero, avisado por aquel acontecimiento, se puso a poder impedir tal acto, ya que su dinero en aquellos años, era muy poderoso, y era el clásico propietario de fincas, que ni ata ni desata, y que piensa que las mujeres tienen que pretenderle a él, y una vez conseguido su objetivo tenerla a la esposa como criada, ama de llaves, madre de sus hijos, y esclava de sus caprichos. La mujer una vez que se marchó el joven de nuevo a la mili, en Valladolid, pronto apareció aquel solterón con ansias de poseerla, por las buenas o por las malas, y recurrió a diferentes astucias, para poder lograr su vanidad, la mujer no se dejó intimidar, y a diario recibía la carta del soldado, que en aquellos días, fue destinado a efectuar maniobras en el Estrecho de Gibraltar, con el regimiento donde cumplía la mili, pasando casi quince días sin poderla escribir, y viviendo la mujer la incertidumbre, de aquel joven militar, que aún le quedaban diez meses de mili, y su vida lejos de Castilla en Baracaldo. Cuando el joven regreso a su Villa, la mujer estaba preparando su traje de novia, para casarse con aquel solterón, con muy poco sentido humanitario, y con frases y modales de cacique castellano. El joven al volver y enterarse por su madre de la noticia, se quedó sin palabras, apretó sus puños con rabia, y pudo hablar con aquella mujer bella e interesante, pero ella tan solo le contesto, es un paso muy serio el que voy a dar, mi economía sé que estará muy bien, y este hombre lleva detrás de mi hace algún año, lo tuyo y mío, solo lo sabemos tu y yo, y quizá te arrepentirías cuando pasara el tiempo, al haberte casado conmigo, y yo llevarte más de diez años de edad, El tiempo se fue pasando, pero los dos seres humanos se siguieron viendo, en su Villa, y al terminar el servicio militar, se encontró con aquella mujer a la que seguía amando, y la dejó un mensaje, que a ella la marcaria de por vida. en el que la decía así, Eres la mujer que aparte de mi madre, más he querido, te sueño cada día, y seguro que te seguiré soñando, y es posible que nunca te olvide, nunca podré ser feliz, te amo desde niño, antes de que con diecinueve años emigrara a la tierra Vasca. Los años se fueron pasando, y pasados unos diez años, la madre del joven falleció, el joven vino de Baracaldo, y en la casa de sus padres, con su madre de cuerpo presente, tuvo una corta conversación con la mujer que tanto amaba, en la cocina solos los dos, las palabras fueron duras, la mujer le explico. Mi marido es un inhumano, un maltratador, un perro guardián para toda la familia, cuanto me pesa el no haberme casado contigo, soy una mujer desgraciada, pero no hay marcha atrás, mis dos hijos no tienen la culpa de tener un padre cafre. Y tendremos que vivir así en este valle de lágrimas. El hombre lloró, no solo por la muerte de su madre, sino por la mala suerte que tenían los dos en sus matrimonios distintos. Las lágrimas corrían por las mejillas de los dos, pero el destino nunca sabes dónde termina. Aquella bella mujer, con 55, años falleció de un infarto, sin que el marino la respetase en su vida privada, los dos hijos vivieron su vida sin problemas económicos, y el joven aquel de entonces, en sus pasos por la tierra Vasca, paso de todo, terminando separándose de su esposa, cuando su edad estaba para jubilarse, y no paso ni un solo día de su vida, sin pensar en su amor imposible, oliendo la colonia que aquella tarde noche, del patrón de su Villa se le metió en el cerebro, la veía andando, hablando, y hasta en sueños la tenía en sus brazos, como si siguiera viva, nunca quiso cambiar de destino, Baracaldo con su Puente de Simón Drogas, y la calle donde siempre tuvo su domicilio, Juan De Garay. Eran para el su segunda tierra, su contorno de vida trabajando en los hornos de una fundición, que era trabajador desde antes de irse al servicio militar obligatorio, y que allí alcanzaría su jubilación, con el dolor de no poder haber sido feliz en la vida, y a veces se acusaba de haber permitido aquel matrimonio nefasto, que la busco la muerte a su amada y admirada, mujer, sin el intentar el esfuerzo suficiente, para que no hubiera caído en las redes de aquel torturador, inhumano con malas acciones, La vida no siempre te marca el buen camino, ni te pone al aviso de tus grandes torpezas. Somos lo seres humanos los que fracasamos y hacemos fracasar a nuestra propias ideas. G X Cantalapiedra.