jueves, 13 de octubre de 2016
LA LLUVIA SOBRE ALICANTE
LA LLUVIA SOBRE ALICANTE
Están las verdes palmeras
viviendo las noches frías,
hay campos con torrenteras
y charcos en muchas vías.
Alicante lo esperaba
pensando siempre en sequía,
en el ambiente flotaba
ver lluvia con alegría.
El otoño está presente
con sus lluvias placenteras,
se nota su fresco ambiente
en sus playas y riberas.
Alicante presumiendo
de sus calores constantes,
las palmeras van sintiendo
esas lluvias arrogantes.
La ciudad riega sus calles
entre lluvias necesarias,
se ven bonitos detalles
en fechas extraordinarias.
Alicante se despierta
entre nubes tormentosas,
más tiene la mente alerta
al ser ciudad de las rosas.
Alicante de sorpresas
entre nubes tenebrosas,
ciudad que acepta promesas
en las horas más hermosas.
Los calores de Alicante
se sienten sobre su arena,
el sol se vuelve brillante
para quitarnos la pena.
Alicante tiene flores
qué son la pura armonía,
ellas presumen de amores
derrochando fantasía.
G X Cantalapiedra.
miércoles, 12 de octubre de 2016
EN EL OTOÑO SORIANO
EN EL OTOÑO SORIANO
Llegan los vientos del norte
con sus fríos heladores,
El Burgo tiene el resorte
de verles viejos deudores.
Entre brisas del Ucero
el otoño se hace grande,
tiene un aspecto altanero
que no me parece en balde.
Se arremolinan las hojas
como buscando futuro,
sobre los campos se alojan
más ven su mañana oscuro.
En estos campos de Soria
con sus nieblas permanentes,
el frío vive su gloria
y rompe los alicientes.
El sol se pierde temprano
con sus temidas verdades,
el otoño se hace hermano
de las grandes soledades.
Llegan las melancolías
con sus instintos normales,
ellas rompen alegrías
en momentos naturales.
Nostalgia de tierra y montes
sobre las zonas sombrías,
El Burgo tiene horizontes
de saber de noches frías.
El Ucero va sin prisa
contemplando las Murallas,
lleva en otoño esa brisa
que a veces se vuelve trallas.
Otoño de sentimientos
sobre sus piedras calladas,
El Burgo vive momentos
que son horas anheladas.
G X Cantalapiedra.
martes, 11 de octubre de 2016
CUANDO LOS SUEÑOS SE PUEDEN VOLVER REALIDAD.
CUANDO LOS SUEÑOS SE PUEDEN VOLVER REALIDADES
Eran los años de 1950, en aquel pueblo de Valladolid, se sentía el pesimismo de la falta de trabajo, en aquellos Campos de Castilla, donde el vivir cada día era demasiado complicado, la falta de ayuda, hacia muy dura la subsistencia, algunos obreros de aquella zona castellana, decidieron salir de su tierra cómo una buena alternativa, entre ellos un joven de unos diecisiete años, que al faltarle los padres, y no tener ningún hermano, decidió coger su maleta de madera, y sus pocas ropas de vestir, y empezar su aventura por todo el mundo, ya que inicio el camino de las Vascongadas, en los topes del tren , y otras veces en trenes de mercancías, para así no gastarse el poco dinero que llevaba encima. Al llegar a Bilbao, un conocido paisano suyo, le llevo hasta el muelle de descarga de barcos de mercancía, donde pronto pudo enrolarse, en aquel barco de bandera francesa, y comenzar a recorrer el mundo, sin ninguna clase de impedimento. Su viaje alrededor de la tierra, le hicieron conocedor, de las muchas formas de vivir, en diferentes partes de nuestro planeta. Aunque sin dejarse de olvidar de sus raíces, que llevaba por dentro y en su documentación encima. a la que de vez en cuando miraba, dentro del camarote, para poder recordar los pasos de su niñez. Pasando largos años sobre aquel barco, sin poder volver a ver aquel pueblo castellano, donde paso parte de su juventud y toda su niñez. Su economía era boyante, y su mirada hacia el horizonte, era el de regresar a su pueblo natal, ya que allí aunque solo le quedaban algunos primos, cuando el partió camino de la emigración, dejo amigos y vecinos, que no pudo olvidar nunca, y que en aquellos años difíciles que le llevarían a recorrer el mundo, y además a poder ganar dinero honradamente, aunque con el paso de los años, la voz de la tierra le reclamaba poder regresar hasta su pueblo natal, donde en una de sus vueltas por el mundo, al llegar a Vigo, decidió ir a visitar su tierra, donde todo le parecía cambiado, la mecanización de las faenas del campo, y las viviendas mucho más modernas y con más luz, aquel viaje de retorno, a su Castilla, le hicieron pensar en su retirada de trabajar sin descanso, en el barco, para poder ir ahorrando un dinero para su mayoría de edad. Todo lo veía con más claridad, sentía cómo los verdes trigales de aquella bonita primavera, formaban olas gigantes sobre los suelos de la meseta, quiso ver el mar sobre sus campos, y mirar al horizonte por sí viniese otro barco, tenía dentro de su cerebro su mundo de marinero, sin vacaciones, aunque ganando dinero, le hacía ver su futuro, con mucha más tranquilidad. Aquellos sueños que durante muchos años, le habían acompañado, ahora les podría cumplir sin muchos problemas, y sin tardar mucho tiempo, inicio, su cambio de vida, compro su vivienda en el pueblo, y a la vez se hizo propietario de alguna finca, con la que pudiera vivir de su producción. Los antiguos sueños les empezaba a ver hechos realidad, los antiguos vecinos y amistades, le reconocían cómo el marino sin barco, pero el llevaba a gala, el haber estado más de 30, años en alta mar, para poder ahorrar ese dinero, que le hicieran libre, y a la vez propietario de sus ilusiones, sin pensar en las penalidades, que había pasado, en sus largas singladuras. Su futuro no tuvo demasiadas complicaciones, ya que se caso y pudo llegar a tener familia, además de una situación económica muy buena, sin tener que pasar privaciones de nada, sus pensamientos en las duras horas de cruzar los Océanos, le habían vuelto más duro y a la vez mucho más humano y cariñoso, y en su Castilla decidió vivir hasta que la madre Naturaleza le dio fuerza, llegando a vivir más de los 80, años, y recordando en su pueblo, que su esfuerzo no fue nada vano. G X Cantalapiedra,
LOS CAMINOS DE LA VIDA
LOS CAMINOS DE LA VIDA
Caminos que dejan huellas
sin conocer los motivos,
mientras miro las estrellas
nunca les pongo adjetivos.
Caminos de sombras viejas,
amigos que son perdidos,
sufriendo cosas complejas
entre signos afligidos.
Estos caminos marcados
con sus malditos destinos,
son por siempre recordados
entre tristes desatinos.
Caminos llenos de sombras
con distintos apellidos,
visitándolos te asombras
al ver que siguen erguidos.
Caminos llenos de fechas
parecen comprometidos,
algunos te hicieron brechas
en los días afligidos.
Pisar caminos sin nombre
entre pájaros dormidos,
pasar de niño a ser hombre
sin ver tus pasos perdidos.
Los caminos de la vida
quizá nos dejan su signo,
algunos te hacen herida
sin poder ser adivino.
Piedras blancas del camino
que tantas veces pisamos,
queremos tener buen tino
más en ellas tropezamos.
A donde va ese camino
con sus curvas infernales,
aunque quieras andar fino
nunca serán naturales.
G X Cantalapiedra.
LATIDOS DEL CORAZÓN
LATIDOS DEL CORAZÓN
Latidos del corazón
que caminan sin retorno,
a veces tienen razón
al recorrer el contorno.
Cuando llega la mañana
entre brisas heladoras,
no quieres tú vida vana
con risas demoledoras.
Eres la verdad de un cuento
que su final se ha perdido,
parece que vino el viento
y te dejo sorprendido.
Grita en la noche tú drama
sin decir tus sentimientos,
para no romper la calma
llora sin perder alientos.
La noche viene deprisa
con su nuevo cargamento,
dicen que arrastra esa brisa
que solo te da tormento.
Las claras del nuevo día
pueden dejarnos lamentos,
es difícil la alegría
sí solo nos cuenta cuentos.
En la alegre madrugada
se viven buenos momentos,
esa luz brilla encantada
para aliviar sufrimientos.
Arrastrando las tristezas
de penas y soledades,
se crecen las fortalezas
cuando se viven verdades.
Llorando crecen los dramas
entre sus lentos pesares,
a veces lloran las almas
al contemplar los lugares.
G X Cantalapiedra.
lunes, 10 de octubre de 2016
PONTEDEUME Y SUS SOMBRAS
PONTEDEUME Y SUS SOMBRAS
Sobre sus bellas colinas
su verdor se va notando,
a veces miras sus cimas
para seguir admirando.
Esa Ría de Betanzos
llena de bellos colores,
es un camino de pazos
donde se sueñan amores.
Pontedeume con sus brisas
es un paisaje gallego,
a veces conoces risas
al ver que la lluvia es riego.
El corazón de Galicia
en sus bonitas laderas,
su paisaje es la caricia
de soñar con primaveras.
Marinos, viejos marinos,
que saben mucho de niebla,
en la mar tienen caminos
donde la vista les tiembla.
Viejos caminos del monte
entre sombras encantadas,
este lugar es resorte
de aventuras anheladas.
Viene corriendo la brisa
con acento marinero,
sus campos no tienen prisa
ni ven su rumbo altanero.
Pontedeume, largo Puente,
que hace temblar los recuerdos,
vidas que tienen presente
muchos momentos muy cuerdos.
Sentir la noche en su suelo
entre palabras airosas,
es conocer el consuelo
que a veces tienen las rosas.
G X Cantalapiedra.
LOS AMIGOS NO SE OLVIDAN
LOS AMIGOS NO SE OLVIDAN
Los amigos no se olvidan
sí se llevan en el alma,
puede ser que sí se cuidan
te den la perfecta calma.
En cualquier fotografía
el corazón se dispara,
se vuelve la noche fría
al ver su ausencia más rara.
Los amigos se recuerdan
entre sueños de alabanza,
no puede ser que se pierdan
en la más terrible danza.
Amigos de muchos años
siempre soñando esperanza,
se sufren los tristes daños
de la penosa balanza.
Fotografías y flores
que soñaban la templanza,
hoy son recuerdos de amores
en sus tiempos de bonanza.
Las enfermedades duras
siempre serán condenadas,
arrastran las amarguras
de penas encadenadas.
Los amigos sí se aprecian
se sienten de madrugada,
cuando los vientos arrecian
su amistad sigue cuidada.
Otros tiempos y otras flores
el corazón los reclama,
muchos tristes sinsabores
da la muerte cuando llama.
Amigos que son testigos
de mí juventud gastada,
nadie merece castigos
por ser su vida encantada.
G X Cantalapiedra.
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